La información que hay entorno al azúcar y cómo afecta a los animales, sobre todo a los
perros y gatos, es algo muy recurrente que provoca confusión entre los dueños de estas
mascotas. La primera frase popular que se nos viene a la cabeza es el sonado “no les des
chocolate o un terrón de azúcar, que los deja ciegos”. Otra verdad que esperamos
certificar es si el darles azúcar “les produce obesidad y eso les provoca diabetes”.
¿Puedo darle azúcar a mi perro? ¿se quedará ciego? ¿los dulces le pueden matar?

Para poder ser lo más rigurosos, analizamos de la mano de una veterinaria estas
afirmaciones. “El azúcar procesado no es recomendable para los perros, esa es una
realidad indiscutible”, afirma la experta. Pero sí desmitifica el mito de la ceguera, “no
los deja ciegos, pero no les aporta nutrientes y sí les genera obesidad, como pasa con
otros alimentos, esto a la larga les puede producir ‘diabetes’”, añade.
La experta detalla algunas diferencias fundamentales en la alimentación de los perros,
“éstos tienen un sistema digestivo distintos de los humanos”, aclara. “Nosotros mismos
hemos ido cambiando los hábitos alimenticios de los perros, antes eran carnívoros y los
hemos vuelto omnívoros”. Esta experta nos matiza que la glucosa no es necesaria para
los perros para darles energía ya que ellos la sacan de otras proteínas o lípidos, como,
por ejemplo, de la carne”. “Sí se les puede dar golosinas para perros, pero lo importante
es que tengan una alimentación equilibrada”.
Reconoce que la obesidad que sufren algunos perros les puede pasar con muchos tipos
de alimentos, no es algo exclusivo del azúcar. “Al final lo mejor y más sano es que
tengan una dieta equilibrada con productos específicos para las mascotas, que no hagan
una ingesta de comida exclusiva de un alimento, es decir, que solo coman alimentos
procesados para ellos”. Pero para esto además es fundamental que hagan ejercicio,
vuelve a incidir la veterinaria.
El azúcar afecta si el perro es diabético
En esta misma línea, desde la OCU analizan una serie de mitos sobre la alimentación de
las mascotas pasando por si el azúcar y los dulces provocan ceguera. “Es una idea muy
extendida, que no se corresponde con la realidad. Si un perro es diabético, es decir, si
ya tiene un problema grave con la producción de insulina que le impide metabolizar los
azúcares, una ingesta extra de azúcar aumentará el nivel de glucosa en sangre y
facilitará la formación de cataratas y, con ello, la pérdida de la visión. Pero si el perro
no es diabético, el azúcar no tendrá este efecto”.
De todas formas, aunque a los animales les gustan los dulces, debe limitarse la ingesta
porque los azúcares tienen su lado negativo. Aportan una cantidad excesiva de
glucosa de forma muy brusca y durante un periodo de tiempo breve; modifican el
apetito, facilitan la aparición de diarreas y la alteración de la flora intestinal; y
contribuyen a que el animal aumente de peso, remarcan desde la web.
¿Azúcar = obesidad?
Según se desglosa en la web de alimentos de Purina, los azúcares se encuentran de
forma natural en muchas frutas y verduras utilizadas en los alimentos para mascotas
como manzanas, calabazas, zanahorias, boniato, tomates, guisantes o espinacas.
La mayoría de los carbohidratos en los alimentos completos y equilibrados provienen de
carbohidratos «complejos» (por ejemplo, cereales, patatas y ciertas plantas
leguminosas). Dentro de los alimentos para mascotas, los azúcares simples (como la
sacarosa, dextrosa, fructosa, etc.) representan un porcentaje muy pequeño de la energía
metabolizable total de la dieta.
“Algunos desempeñan un papel importante en la nutrición de las mascotas. La glucosa,
por ejemplo, es la principal fuente de energía para las células del cuerpo, mientras que
la lactosa es fundamental para el desarrollo temprano. Tanto los perros como los gatos
pueden metabolizar y utilizar los azúcares dietéticos contenidos en los alimentos para
las mascotas”, asevera una experta en Materias Primas para alimentos de mascotas de la
firma.
“Muchas personas asocian el azúcar en los alimentos para mascotas como la causa de la
obesidad. Sin embargo, uno de los principales factores de riesgo de obesidad en perros y
gatos es la ingesta calórica excesiva. Gramo por gramo, los azúcares tienen menos
calorías que las grasas o las proteínas. La obesidad, y no el azúcar en la dieta, es el
principal factor de riesgo de diabetes mellitus en perros y gatos”, añade el artículo de la
web.
Otros mitos sobre la comida en las mascotas
Según la OCU hay otra serie de mitos relacionados con la
alimentación que deben ponerse sobre la mesa:
– La comida humana no es para perros: La comida humana no es ni buena
ni mala para los perros. Se les puede dar, pero cuidando que no haya
desequilibrios para que el perro no tenga problemas nutricionales. Por ejemplo,
una dieta a base de carne de pollo y arroz hervido, zanahorias y guisantes podrá
ser apetecible y equilibrada. Pero si se le da exclusivamente pollo, seguro que
será una dieta muy desequilibrada e incompleta, que no cubre las
necesidades nutricionales del animal.
– Los snacks son un mal hábito: Hay muchos tipos de snacks. Algunos se
utilizan como premios: lo ideal sería que reservaras estas meriendas para
premiar a tu perro o gato cuando hace algo bien, pues el animal asocia el
esfuerzo a la recompensa.
– Los perros deben tomar carne o alimentos crudos: Las dietas llamadas BARF (Biologically Appropriate Raw Food o Bones and Raw Food), o en castellano ACBA (Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada), pretenden ser más naturales para el perro. Pero lo cierto es que los perros conviven con los humanos desde hace siglos y, además de alimentos crudos, comen también
alimentos cocinados y sobras.
– La leche es un buen alimento para los gatos: La leche es un alimento que los animales de compañía no digieren bien, ya que no producen lactosa, la enzima que procesa la lactosa de la leche. Sí producen lactosa de bebés, cuando maman de su madre, pero de adultos ya no.
– Los gatos pueden comer comida para perro: Hay una razón por la que los fabricantes de alimentos para mascotas elaboran de forma diferenciada comida para perros y comida para gatos y es que las preferencias y necesidades
nutricionales de ambos animales son diferentes.
– Los piensos más caros son mejores: En comida preparada para perros y gatos, los precios varían mucho y no es cierto que el pienso más caro sea mejor. Tras el análisis en el laboratorio de casi 50 comidas de gato en las
variedades de comida seca, húmeda y para gatos esterilizados, obtenemos unos cuantos productos con buena relación calidad/precio.

